Si estás pensando en llamar a una línea erótica, por los motivos que sean, entonces seguramente te estés preguntando por las chicas que se encuentran al otro lado. En este texto vamos a intentar ayudarte con algunas de las cuestiones más importantes.

sexo oral por teléfono

 

La apariencia física no importa

Esta es la que, sin duda, es la característica por excelencia de las líneas telefónicas. Cuando salimos a ligar en algún establecimiento por la noche, todo se resume a nuestro físico (por lo menos en un primer momento). Es por ello por lo que nos esforzamos al máximo para lucir el mejor físico posible: llevamos ropa muy elegante, nos peinamos de una forma espectacular, utilizamos colonias que huelan mucho tiempo, usamos maquillaje…
En las líneas eróticas no tenemos que fingir: ya que a nadie le importa quien está al otro lado.
Realmente puedes hablar con quién tú prefieras: por ejemplo, si en ese momento te apetece tener sexo con una rubia que tenga los pechos cómo dos cocos, será tan fácil cómo comunicarlo en el momento en el que te atiendan, así de fácil. No siempre la otra persona tendrá un físico que se adapte a tus pretensiones, pero tampoco te enterarás.
A la hora de hacer una de estas llamadas se estimula nuestra imaginación: si nosotros creemos que efectivamente estamos hablando con una rubia tetona, será así.

Atuendos que llevan las telefonistas

Las telefonistas de las líneas eróticas suelen llevar ropa muy provocativa, incluso están listas para poder quitárselo todo en el momento en el que el cliente se lo indique.chicas calientes por teléfono
Es probable que te preguntes el motivo de ello, y es que realmente al cliente le daría igual que fueran desnudas, o que tuvieran 4 capas de ropa encima, ya que en cualquier caso este no lo va a ver. El objetivo de esta ropa es que ellas mismas entren en atmósfera y te ofrezcan el mejor servicio posible. Además, disfrutan haciendo lo que el cliente les pide: pero no fingiendo que lo hacen, si no haciéndolo realmente, sin trucos.
Por lo general, deben de llevar un tipo de vestuario ligero, cómodo con el que poder trabajar y fácil de quitar en el caso de que tengan que hacerlo.

Cómo ser telefonista erótica ¿es duro?

Aunque parezca lo contrario, lo cierto es que ser telefonista erótica es uno de los trabajos más duros que existen. El salario no suele ser un problema, pero sí que hay otros a los que prestar atención, cómo los clientes.
Hay que considerar que estas chicas obtener beneficio económico dependiendo del tiempo que el cliente esté al teléfono, por lo que deben de adaptarse siempre a él, y esto es lo complicado. Deben de saber cómo tratar a aquellos clientes que vienen muy calientes y que quieren pagar lo mínimo posible, a aquellos tímidos que son incapaces de no ruborizarse en el momento en el que se habla de algo de sexo con ellos, o incluso otros que para pedir cualquier cosa lo hacen de malas maneras.
La chica debe de encontrar la manera de que el cliente se encuentre cómodo a la hora de hacer la llamada, pero al mismo tiempo de lograr que se amplíe el tiempo lo máximo posible.
En el caso de que se le presente un cliente que le falte al respeto, o que bien use formas que no sean las adecuadas, la chica puede colgar la llamada sin ningún tipo de duda.

Experiencias reales de chicas que trabajan en una línea erótica

Conociendo en la línea a Martha

Martha es una chica a la que siempre le ha gustado el sexo; ella era siempre la que contestaba a las preguntas más variopintas que sus amigas le hacían. Sin embargo, toda la información la sacaba de Internet, ella no tuvo relaciones hasta pasar ampliamente de la mayoría de edad.
Cuando empezó a trabajar, se vio obligada a hacerlo en un supermercado. Sus sueños de ser sexólogas quedaron en el olvido… por lo menos parcialmente.
Un día se armó de valor y decidió buscar un nuevo trabajo: encontró una buena oferta en una línea erótica, dónde literalmente buscaban a una chica para calentar al personal.
Después de probarlo, asegura no haber sido nunca más feliz. La empresa también lo es por todo el tiempo que los tiene al teléfono.

Cynthia y su experiencia en la línea erótica

Cynthia siempre había sido una chica reservada, incapaz de hablar de temas relacionados con el sexo. Estudió medicina y desde el primer momento se dio cuenta de que eso no era lo que iba a ser durante toda su vida. Ella buscaba algo más, ayudar a la gente, pero de otra manera.contactos en tu ciudad
Una amiga le ofreció hacer una prueba en una línea sexual, más que ofrecerle, le obligó. Y ahí es cuando el mundo pudo ver a la verdadera Cynthia, todo un cañón cuando se pone hablar sobre sexo.
Ahora es capaz de conseguir que se corra cualquier hombre por teléfono.

Vanessa y su forma de tocar el aparato

Vane es nerviosa por naturaleza; cuando está hablando con un cliente por teléfono no para de pasarse el aparato de un lado a otro. Esto le hace centrarse en la conversación y no perder el hilo.
Identifica desde el primer momento el perfil de cliente que le llama y en base a ello utiliza una táctica diferente.
Ha pasado a ganar de los 900€ que cobraba en una tienda de perfume a los más de 3000€ que gana ahora.

Leandra y su eficaz forma de hacer la cosas

Cuando los clientes llaman a su línea erótica ya saben que debe de preguntar por Leandra. Ella es una heroína de las pajas por teléfono. Quizá sea su voz, su forma de decir las cosas, su singular destreza a la hora de elegir las palabras… pero en cualquier caso es la eterna favorita.
Esto es todo lo que debes de saber sobre las profesionales que están detrás de las líneas eróticas.